jueves, 3 de octubre de 2013

1er. descenso del barranco Langa en La Algecira...


Crónica del T-HOCINOS 2013 y apertura del barranco Langa en La Algecira (Teruel), dentro del "I encuentro barrankero turolense"

Ladruñán, lugar de retiro, de escondites, de fugas, lugar de evasión, de armoniosa paz y verdadera conexión con la naturaleza al margen de una estresante civilización capitalista ha acogido durante el penúltimo fin de semana de septiembre el primer encuentro de barranquistas celebrado en la provincia de Teruel.

Nos hemos venido a un territorio de intensa historia impregnada en el paisaje y en la desmemoria de los hombres. Es el Guadalope (río de lobos) un buen lugar para la reflexión geológica, política y social. Aunque por esta vez, hemos ido a relajar nuestras mentes y la razón para entregarnos al deleite de la contemplación de los paisajes maestracences en convivencia con otras personas que como nosotros transitan los ríos y sus cañones en su tiempo de ocio y gustan de compartir sus experiencias con otros barranquistas. 

Este evento lúdico-deportivo que se ha llevado a cabo como una colaboración entre clubes organizadores,Cuatrineros de Escucha y el Grupo de Alta Montaña de Teruel (Gamte), nació gracias a la sinergia creada entre ambos durante su participación en una reunión del comité de barrancos de la FAM celebrada en Fuentespalda en 2012.
Panorámica de la salida del barranco de nueva apertura

T-hocinos se consagra, tras esta exitosa primera edición, como una cita ambulante ineludible para conocer aquellos lugares turolenses donde se puede practicar la actividad del descenso de barrancos. Cuarenta y tres deportistas se han dado cita en esta primera concentración y ya se está hablando de organizar la de 2014. Todos han quedado ampliamente satisfechos con la organización y con la oferta programada de interesantes y divertidas actividades así como de los descensos que les han llevado a paisajes desconocidos y deslumbrantes.

La presencia de la tienda-carpa de las Abuelas de Sevil y sus regalos junto a los de Seland, Vents, Rocle y deportes Ariadna han dado un toque técnico al encuentro por la cantidad de material aportado de última generación al que han tenido acceso in situ los barranquistas.

Proyecciones, concursos, sorteos, charlas, talleres formativos han tenido como sede el acogedor refugio del Crespol que custodian con con cariño y hospitalidad Mari y Manolo. Todo ello para saborear esa parte del impresionante catálogo fluvial del Guadalope y sus abruptos afluentes a los que se ha podido acceder con comodidad y sin titubeos gracias a la información recogida en el libro “Ramblas, barrancos y rincones perdidos de la provincia de Teruel” (Prames 2008), donde se reflejan los accesos a los mismos y los perfiles indicando la altura de todos sus rápeles y cascadas, así como otras informaciones técnicas. Los Morrones, el barranco de Valdebelindo, el puente natural de la Fonseca, el barranco de la Granja, el pozo del Invierno, el Huergo, de nuevo el descenso integral del Guadalope Montoro-Ladruñán y descensos inéditos como el Llovedor de Castellote y el barranco de Langa en la Algecira han hecho amplio y repartido el abanico de actividades a realizar al exterior, sin llegar a masificar ninguno de los cañones.
Sucesión de rapeles, gran volado de 45 mts. y cascada de 25 mts. respectivamente, que conforman el barranco


En el último de ellos, el barranco de Langa, donde de ejecutó el equipamiento de dos rápeles en el taller de “Apertura de un barranco”, se realizó una demostración de varias situaciones que pueden dar lugar a una mala instalación de anclajes para descender, debido a la colocación inadecuada de pernos, par de apriete excesivo o mala calidad de la roca elegida donde se introducen los tacos de expansión, de modo que los asistentes pudieron quedar con una idea clara de la resistencia de una instalación y de cómo colocarla correctamente para garantizar la seguridad al máximo.
Mapa de aproximación


Reseña técnica

El encuentro llegó a su fin a media tarde del domingo, una vez realizados los descensos programados para ese día. En el refugio del Crespol, pequeño barrio de Ladruñán prácticamente deshabitado, los rostros, a pesar de la despedida, emanaban satisfacción y alegría por haber participado en el primero de la que será seguro una larga saga. Propuestas y nuevas esperanzas predominaban entre los besos, el adiós y los hasta pronto.

NOTA: Por si es de vuestro interés, os dejamos también la información de uno de los barrancos descendidos en el T-HOCINOS 2013 y cuya reseña técnica no aparece en el libro "ramblas, barrancos y rincones perdidos de la provincia de Teruel" editado por PRAMES en 2008. 
Barranco del Llovedor en Castellote (Teruel)

Mapa de aproximación
Reseña técnica


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