domingo, 3 de marzo de 2013

1ª apertura corredor invernal de las cascadas congeladas del Magro en Aliaga...

Hoy hemos estado en el paraíso...


Nuevamente, el hielo de Teruel nos ha brindado otra breve oportunidad de escalar cascadas congeladas en un fin de semana de finales de invierno. Una gran ola de frío con fuertes precipitaciones en forma de nieve ha sido el pistoletazo de salida a la formación de coladas de hielo en los barrancos más elevados de la provincia orientados al norte.
Por eso hemos decidido acercarnos al Barranco del Magro situado en una de las partidas de terreno más recónditas de Aliaga, Las Coronas, donde solo son caminos los que pueden acercarte hasta las últimas masadas habitadas del territorio. Pero hoy, un grueso manto de nieve, cubría toda la tierra, borrando cualquier rastro de los accesos en otros días transitables. Nuestro barranco, ubicado bajo Casa Barragán, es el más alejado de la carretera, así que nos esperaba una larga caminata por nieve virgen que nos hundió hasta la rodilla. Por esa misma circunstancia, su lejanía con la civilización moderna, sus cascadas congeladas se han mantenido intactas hasta ahora. En pocos sitios del planeta se pueden tener, todavía hoy, el honor y el placer de abrir por vez primera nuevas rutas en hielo.
La aproximación ha sido dura, casi 2 1/2 h. abriendo huella en la nieve virgen.

Hemos accedido al fondo del corredor desde arriba, rapelando desde las reu del barranco.
Luis en la reunión de cabecera
Coladas de hielo escalables
Javier abriendo la cascada helada de 25 mts.
Luis abriendo en el último muro vertical de hielo
Llegando al final del último largo

Las reuniones GAMTE nos han ayudado y mucho en este mágico y agreste lugar


Las Coronas bien podrían asemejarse a un Tibet turolense, una tierra despoblada, sin apenas vegetación, gélida en los días más crudos del invierno. Tan solo algunos pastores solitarios que conducen a sus reses hacia los abrevaderos más cercanos puedes encontrarte ocasionalmente por aquellas altas lomas. Su vida es un tanto nómada pues acostumbran a guardar su ganado en varios corrales dependiendo de la época del año.
José Moliner masovero y pastor de nacimiento nos salió al encuentro con su rebaño de ojinegras. Nos saludamos, le contamos a qué habíamos venido y se asombró de nuestro estrambótico gusto por el hielo. Le hablamos de nuestros familiares de Cirujeda a los cuales conoce y se alegra al saber de ellos. Charlamos sobre su vida en la masada, de la dedicación exclusiva que requiere la ganadería, de sus corderos, de la nevada que ha caído sobre la que nos cuenta que no ha habido otra que la iguale en los últimos años. Del aislamiento al que le ha sometido esta borrasca pues los tres kilómetros que le separan de la carretera más cercana tienen alrededor de medio metro de nieve. Al despedirnos, nos detuvo pidiéndonos que no tuviésemos prisa, que nos quedáramos a charrar un poco más porque cuando nos fuéramos ya no tendría a nadie más con quién hablar, al menos por unos días. Nos hicimos unas fotos con él y con su perro, otra con las ovejas que al fondo habían ido a buscar una solana a la que ya se le estaba regalando la nieve.
Al final nos han despedido hasta la ovejas que guarda Barragán en su Masada cercana al Magro
MENUDO LUGAR!!! 


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